-Ya no puedo soportarlo, cariño.
-¿El qué?-preguntó Raúl pensando que sabía exactamente de qué le estaban hablando.
-Puedo aguantar que ella te ponga, que pienses en ella cuando estás conmigo. Y que todas las mañanas eches un polvo con ella porque te parece mucho más atractiva que yo. Eso lo soporto porque te quiero. Y aún que tengas una niña encantadora que me odia, puedo soportar que viva engañada creyendo que su padre no es un cabrón. Cuando voy a tu oficina, soporto perfectamente que me mire con cara de "me estoy tirando a tu novio". Todo esto forma un conjunto que puedo tolerar a la perfección. Incluso resisto que llegues a casa con la polla manchada de pintalabios. Pero, lo que no me cabe en la cabeza, es el color de ese pintalabios. Tan hortera, tan horrible, tan horroroso y otros adjetivos que empiezan por hache. No puedo soportar que te guste alguien cuyos gustos yo detesto. Es simplemente incoherente. Que somos tan diferentes, que no es posible que te gustemos las dos. Yo ya lo he decidido. Me voy. Que seas feliz con ella. Te diría una barra de labios preciosa para que se la compraras, pero supongo que no le gustaría.
Ya era hora :)
ResponderEliminarbesiitos.