8 dic 2010

Sara


Le pedí que me entendiera y me dijo que era como pedirle a un delfín que tocara el arpa. Luego, le pedí que por lo menos lo intentara, pero me contestó que era como pedirle a un delfín que intentara tocar el arpa.
- ¡Las cosas son dífices, Sara! ¡No tienes ni puta idea de lo que me duele esto!
- Joder, te estoy pidiendo perdón, te estoy diciendo que fue culpa mía, que me porté fatal. ¿Que coño tengo que hacer? ¿Qué coño quieres que haga?
- No voy a perdonarte, es imposible que lo haga.
- ¿Y si te traigo un delfín dispuesto a tocar el arpa?
- Entonces no tendría más remedio.

2 comentarios:

  1. Que dificil es él no?pero no se pierde nada con intentarlo podría ponerlo aunque sea como una opcióin,un besote enorme que estés muy bien(:

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  2. Hola, bello blog, preciosas entradas,te encontré en un blog común,si te gusta la poesía te invito al mio,será un placer,es,
    http://ligerodeequipaje1875.blogspot.com/
    muchas gracias, buen día, besos.

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Y en medio de la tormenta, me vi a mi, de
pie, observándola.