3 nov 2010

Lucía


Lucía nació del mar, como Venus. Era la chica más preciosa que cualquiera había visto, como Venus. De piel blanca, curvas sensuales, pelo largo y ganas de follar, como Venus. Nadie sabe de dónde vino, cómo llegó a la costa. Según el marinero que la encontró, estaba desnuda, seca e increíblemente viva. Los meterólogos dicen que es imposible que viniera del océano, porque ese mismo día hubo tal tormenta en las aguar próximas a la costa, que no quedó ser vivo vivo, redundantemente hablando. Ninguna persona sabe quién es, ni la ha visto alguna vez. Y ella, bueno, ella sólo sabe decir lucía, por lo que suponemos que es su nombre, a pesar de que lo que lucía podría haber sido su barco antes de naufragar. No le gusta la ropa, ni los zapatos, ni las joyas; normalmente va desnuda. Come cuando tiene hambre, duerme cuando tiene sueño, ama cuando tiene ganas y nunca se deja amar. ¿Que cómo sé todo esto? Digamos sólo que me llama nirvana. (Y yo a ella también.)

1 comentario:

Y en medio de la tormenta, me vi a mi, de
pie, observándola.