11 mar 2011

Carlota


El karma es el problema, siempre ha sido el problema y ahora tengo miedo. Porque me he portado tan mal con todo el mundo que ya dudo que haga lo que haga pueda salvarme. ¿De qué? No sé. De una rencarnación en tertuliano de Intereconomía o votante de PP. No sé. Pero cuando me muera me rencarnaré en algo horrible seguro. No debí engañar a mi novio, ni con uno, ni con dos, ni con siete. Ni tenía que haber pedido en el metro para pagar las borracheras de los sabados, y mucho menos finjiendo estar embarazada. Ni era necesario vender las joyas de mi madre para comprarme aquel vestido despampanante y echarle la culpa al servicio. Y no hablemos del número que monté aquel día en el italiano porque habia un pelo en mi sopa, que hay un gran paso entre queja y humillación. Pero lo hecho está hecho. Y sólo espero vivir muchos años para retrasar el enorme (y merecido) castigo que me espera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Y en medio de la tormenta, me vi a mi, de
pie, observándola.