
- ¿Para qué te necesito? No me das nada que no me pueda dar yo sóla. Y me das menos que un buen amigo. Dime, ¿para qué? Si el cariño que me prometiste se tomó vacaciones el segundo día que follamos. Te pediría educadamente que las caricias, los mimos y los besitos te los metieras por el culo, pero nunca me has dado nada de eso. Y no pasa nada. Tranquilo. Eres un novio de cartón piedra: guapo, macizo, que provoca envidia entre las niñatas y con un culo para cagarse. Pero de cartón piedra. Y floreros yo no quiero, querido.
- Vale, ¿algo más?
- Sí, Miguel, coge un paragüas, que esta lloviendo y el cartón cuando se moja se queda correoso y se deshace.
pepepeppepero, pepepepepero
ResponderEliminarSoy to fotografa